Sentires, desde mis tripas.

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Leo la mamá de Carlos

Si LeoCad no se hubiera robado el dinero que tiene en libertad condicional a su hijo, éste viviría sin sobresaltos y aunque sus padres siguen explotándolo, en nombre del amor filial ese que debe tener porque ellos lo trajeron al mundo, además de ser el único varón vivo -la hermana no cuenta- es el responsable de llevar en alto el apellido, aunque en ello se le vaya la vida…
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una #FamiliaTradicional como muchas de este #mexiquito
#PorUnMexicoDondeQuepanTodasLasFamilias

Lunes 9 de febrero… hoy sí pinshi lunes

En 25 años que tengo laborando ‘jamás de los nunca’ tuve el infortunio de caminar largos tramos para abordar el transporte… como hoy, de verdad, ni cuando Andrés Manuel se manifestó en reforma fregándonos la vida, la economía, que se supones es parte de lo más importante en este mexiquito, es más, ni cuando los microbucerdos del Estado de México se enemistaron con los del Distrito Federal y miren que fue dos veces, sino mal recuerdo, tuve que caminar como hoy.

En este México y en el mexiquito que niegan, los días lunes son terribles para el promedio o más bien, casi la mayoría de los que cohabitan este país, pretextos muchos, que si la cruda del domingo y no solo es la alcohólica sino aquella de chutarse, apechugarse o chingarse el día entero en cuestiones meramente familiares –para quedar bien– y labores propias de una casa –esto incluye la sobada/lavada al auto la mayor parte del día­– total que amanecen ‘enfermos’.

Hoy lunes 9 de febrero del año 2015, unos ‘maestros’ decidieron o los mandaron a manifestarse a la capital, llegaron con autobuses que supongo el sindicato paga además de garantizarles que su sueldo, trabajen o no llegará completito y es como les facilitan la llegada al DF.

Obvio, caos total y los mexicanitos que no cooperan en nada, microbucerdos mostrando su necesidad de atascar el bus porque hay que aprovechar ahora que hay.

Lo escuché en las noticias y dije de un vez me voy (8:20 AM) transporte lleno, periférico atascado de autos, tráileres, motocicletas, lo de siempre y en lunes, donde todo mundo se levanta tarde y quiere llegar temprano dijo uno de los usuarios que ya estaba desesperado porque después de media hora no podíamos subir a ningún camión y así pasó el tiempo donde el tránsito aumentaba y la gente ya venía caminando en la lateral de periférico.

Tenía dos opciones, regresarme a casa y avisar que nomás no pude salir o bien caminar hasta el toreo ya que allí hay dos bases de transporte… y sí caminé –y no lo vuelvo a hacer– por cierto, que pinches están las calles, hace falta banquetas, pero claro como casi nadie camina por allí y mucho menos esos pseudogobernantes pues les vale madre… total me encaminé hacia el toreo, con actitud de allá voy, nada me detendrá ¡A Darle! Me dije, aun y la tierra del camino que empolvó mis recién boleados zapatos con tacón de 5cm, el solecito de ese que quema sabroso y parte los cachetes, el aire frío, el olor a cañito y el esmog de los malafinados autos y demás.

Desde primero de mayo que es una de las paradas principales en el EdoMex y hasta el Toreo que es la frontera donde está otro para-bus importante, fue el trayecto que caminé. La gente que llegaba al toreo venía caminando por la lateral de periférico hacia primero de mayo, hasta pensé; creo que elegí mal ellos vienen y nosotros vamos, total gente regada en todo ese tramo, aunque bueno; desde que están haciendo el piso del periférico los malos usuarios hacen parada donde les agarra la flojera –a lo largo de periférico– y es allí donde se junta el hambre con la necesidad y nace el caos y las paradas continúas en los lugares prohibidos…

En efecto, en el puente del toreo había transporte y unas largas filas, lo que me garantizó llegar a eso de las 11:00 AM a mi lugar de trabajo fue un vivillo taxista de una base cerca que ofreció el servicio como colectivo a bosques de las lomas.

Esto es estúpido, cómo es posible hacer 2 horas y media –en mi caso– además de gastar más por llegar al lugar al destino. Pienso en aquellos que deben cumplir con un horario de entrada y tienen una tolerancia de retardo, que si bien les fue, los dejaron entrar aun con su descuento por ello.

Por qué esa gente que se hace llamar como sea y en este caso maestros no piensan un poquito en lo mucho que afectan, porque hay niños que no llegaron a clase eh!, aunque creo que no les importa, porque ellos dejaron a sus alumnos –si es que los tienen– con tal de hacer bola en reforma que es donde pernoctarán –como lo hiciera López Obrador­ wow qué originales– hasta que les digan que ya sus demandas fueron atendidas y se pueden regresar –borregada al fin–.

Yo digo que si obtienen lo que piden, que compartan con todos aquellos que le sí les descontaron parte o el día completo. Y también digo que si vienen a la capital a desmadrar lleguen desde el domingo y el lunes antes de las 7:00 AM ya estén en la puerta del lugar que les asignaron chingar y así se evitaran al menos la mitad de mentadas de madre y maldiciones.

Imponiendo piropos…ay ajá

Recuerdo esa primera vez, disfrutando un concierto, de mis tripas salió gritarle a cantautor Precioso y me miraron con ojos de no mames que le pasa a la gorda…
muchos conciertos más adelante, escuché que ya les gritaban igual y hasta alguien valiente se le acercó diciendo eres Precioso…
Cambié la palabra a Hermosos y pasó lo mismo, ahora les digo Bellezos y les escribo con harto cariño que son Hermoso Ser…
Y es así como se va escribiendo la experiencia de esto que ya fue.
#AleskaHadaVerdeMujerDeHuidaGante

Cavilando durante el baño – las canciones colaboran con el pensar

La ducha es el lugar más creativo, la zona donde las dudas, incertidumbres, dolores y el libre pensar –peloteo de ideas– y la mente fluyen… tengo de fondo tres de muchas de mis canciones favoritas #CanciónParaUnaMariposa #CosasDeDos #HagamosCuentas –en ese orden eligió el reproductor– y medito.

No es el tiempo el que realmente cura, más bien es el espacio el que permite que las pasiones se nivelen, se apacigüen, tomen un cause dependiendo qué tan apasionado sea el individuo, puede mal usarse para atizarle al calor o bien que la objetividad, el nivel de inconsciencia haga consciente lo pensado y esto será el resultado del sentir.

Maduro el tema de cerrar el círculo, de poner punto final, algo a lo que la pasión se aferra, por no perder lo abandonado, por no corromperse uno mismo.

Retomo, no es el tiempo que cura sino lo que hacemos con ese espacio, ser honesto, mirarse desde detrás de la barda, aceptar que somos humanos, por muy preparados –leídos, informados– siempre nos rebasa el libre albedrío del o de los otros…

Empecemos por colar lo que queda de ese afecto, del cariño, manejar eso que el cedazo separó y trabajarlo, separar por tamaño, por color, textura; mirar, observar, manipularlo… el tiempo y la consciencia colaborarán para entender, digerirle y dejar que con la lluvia –o la regadera– se diluyan, se vayan, quizás acompañados con lágrimas de esas de felicidad, de gozo, de sentirse pleno y listo para continuar con la existencia.

AleskaMujerDeHuidaGarante AleskaHadaVerde

Ps. Agradezco a Félix Díaz, Poncho Maya y Matíss Ocampo por tan bellas letras –sentires– hechas canción.

Conversaciones que alivian.

Frustrada es como me sentía, al enterarme que los supuestos amigos, no estaban donde dijeron. Es tarde así que pido un taxi, el mugroso elevador del condominio donde trabajo le da por atorar sus puertas tres veces antes de cerrarse y continuar ascendiendo, claro para mis pulgas.

Veo dos unidades de taxi, ambos son autos particulares así que me paré en medio de ellos para saber cuál abordaría, mire a mi derecha e izquierda ninguno dio señas de ser el que me transportaría, ya con cara de fastidio y después de mi peor mirada el de la izquierda dijo en voz alta mi nombre; él dentro de la unidad y yo queriendo abrir la puerta que tenía seguro, chingao! mientras me acomodaba en el asiento pensaba porqué si todos los servidores del volante de ese sitio en particular –el mismo de hace 20 años– te abren la puerta este no –y justo cuando estoy molesta–

–A dónde vamos, preguntó el taxista

-Al estado de México, pero nada más pasando

–Sí le dijeron cuanto se cobra verdad

-Sí lo mismo de ayer que no –contesté con un tono hostil–

Me mira por el retrovisor y se percata que vengo lidiando con mi bolsa y pregunta si me prende la luz y digo no gracias solo estoy tomando medicina y no tengo ganas de verla

–Verdad que sí señorita, uno fastidia de tanto tomarla

-Así es

–Llevo siete años tomando medicina y hay días en que me enoja y digo porque si sé que me hace bien no podría vivir sin ella pero aun así no se porque me sigue enojando

-Si es parte de lo que uno considera injusto pero necesario, y qué es lo que toma

–Morfina

-Ah caray pues qué tiene

–Una dolencia que me dejó un doctor:

Empecé con un dolor en la cérvix me operó el doctor me lastimó la médula y duré año y medio sin caminar, sin sentir nada, sólo movía los ojos, no sabe cuánto llore en las noches que me encontraba solo, le pedía a Dios que me llevara, no me hacía caso, hasta que un neurólogo de un hospital del otro lado (sic) me operó, me puso dos varillas de 20 centímetros, 14 tornillos -otros 14 objetos que no recuerdo- y la placa de la espalda, pero me quedó un dolor que solo la morfina me lo quita así que tengo que tomarla cada seis horas, cuando no la tomo porque estoy trabajando ‘hijoles’ no sabe cómo batallo para ajustar mi cuerpo para que le haga la medicina y aplaque el dolor por eso uso alarmas porque si se me pasa me pongo tan mal y luego para volver a no sentirlo me cuesta trabajo y más me enojo y pues ni modo a veces me ha pasado.

-Claro la medicina harta pero es un bien de uno mismo en su caso pues no tiene de otra yo solo debo de cumplir el tratamiento de 7 días de antibióticos, spray e inyección.

La plática continuó, preguntó cómo es que sabía de medicina, si acaso era enfermera, aclaré mi ilustración en este mundo de las ‘drogas’ con receta; veníamos tan metidos que casi nos pasamos de la desviación en la frontera de la capital.

Llegamos al destino, me agradeció la charla porque él se sentía un poco tenso por su molestia “y casi de la nada ya se me bajo”. Y dije; ‘no, yo le agradezco a usted y a la vida que justo cuando estaba con este fastidio por un par de pendejadas, me hizo recordar que solo eran eso una estupidez.

AleskaHadaVerde

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Tipos de maleantes

…y es aquí donde me doy cuenta de la clase de los infelices raterillos

que me hurtaron ayer jueves 6 de marzo,

este exigía a manera de slogan que le diera mi monedero…

las ratas piden la cartera…

los ladrones nos gobiernan…

AleskaHadaVerde

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Lucha de codos

Historias de transporte. 

Subo al camión; en las mañanas es mas rápido llegar al destino en este transporte que en el microbús que va perreando al pasaje. Miro a dos personas de pie y un asiento vacío de lado de la ventanilla, con un tipo que iba haciéndose el dormido, y que traía una inmensa bolsa, que ocupaba gran parte del pasillo y lo largo del espacio del asiento. Me acerco y con voz fuerte le digo: “me das permiso… Por favor” el tipo me mira y ve al cacharpas que observaba; con dificultad arrastra la bolsa para que pueda pasar, y él apenas atina a hacerse a un lado, con lo que me encabrona esta acción de cualquiera, digo, qué trabajo es levantarse, las viejas por no perder el equilibrio, el estilo y no despeinarse, por aquello de los arrancones, pero de ellos, es por sentir como las nalgas se embarran en su cuerpo.

Pues sí, tuve que pasar con un murmullo de putamadre y mi gesto de chingatumadre, claro que traté de embarrarme lo más que puede, al asiento pero el tipo estaba en una posición o más bien a disposición para no perderse la untada de cola. Y me senté como lo hace el promedio, dejando caer todo mi peso, para que mi cuerpo ocupara todo el asiento y con las piernas abiertas, recuerdan que tengo webos verdad; los ocupo en estos casos, obvio no dije gracias.

Me coloqué los audífonos y me dispuse a leer mi libro, por estrategia coloqué mi brazo en mi costado derecho protegiendo el seno y la lonja. Como tenía que ser, el tipejo que según se venía durmiendo, abrió sus piernas chocando con mi rodilla, creyó que me haría a un lado, sin apartar la vista del libro, le miré de reojo y como no me moví ni un centímetro, se acomodó de tal forma que mi brazo derecho quedó atrapado, así que tuve que girarlo un poco para que sintiera mi codo, se volvió a acomodar, nuestras rodillas seguían chocando por las maniobras del microbús, de pronto, él se vuelve a acomodar con un impulso que hacen que rebote del asiento, creo yo que esto es para quitarse la comezón del ano o bien de los testiculillos, quedando en una postura similar a que mantenía.

Seguí con la lectura, que empezó a arrancarme risas, y el tipo volteaba a verme, y yo lo miraba de reojo, supongo que no lee. El relato del texto me orilló a reírme más fuerte, al imaginar el momento chusco del personaje de la historia, esto molestó al pendejete que me volteo a ver con su cara de ‘ay si qué divertido tu libro no?’; no yo creo que pensó ‘ay no mames’, su cabeza no da para más.

Con mi brazo, en la misma posición, lo movía por táctica, -como lo hago ahorita, que vengo escribiendo la nota en el transporte-, y sí, también por chingarlo; me cagan los machitos que se sienten supremos, la mayoría de los weyes hacen esto por intimidar y ejercer “su poder”.

Ya sobre Reforma, en la última parada, antes de llegar a Chapultepec, el tipo intenta incorporarse y me lanza la primer brazada, me pongo a la defensiva, y el cuate hace movimientos como si estuviera poniéndose un suéter, un niño de 7 años lo haría mejor, su objetivo era tocarme la chiche o tocarme la chiche no hay de otra, bueno sí, de chingarme, total, que ni se incorporaba bien, ni atinaba a su blanco, era una lucha de codos, alcanzó a levantarse queriendo dar una estocada que dio en mi brazo y me mira de reojo, lo miro desafiante y le digo: “no te alcanza puto”, se voltea con un mohín de chingatumadre o pinche vieja loca, es lo que usualmente dicen esos pusilánimes, sólo atina a decir: “aquí bajo”, carga su pesada bolsa y lo sigo con la mirada, mientas el cacharpo y un pasajero detrás mío se ríen.

 Aleska
16 Oct 2012

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