Sentires, desde mis tripas.

Archivo para la Categoría "Lo que Pienso"

Imagen

¿Usted que ve?

Esto se puede mirar como agresión o quizá defensa, depende de con las lentillas con las que se observen o quizá de la emoción que genera el laborar con un grupo.

En un correo electrónico, las tres líneas que se observan del lado izquierdo, indican el número de veces que ha sido reenviada la información.

Esto es de una serie de correos donde los integrantes de un grupo intentan ponerse de acuerdo, al responder por default (*incluir todo el texto del mensaje original), el correo adjunta el mensaje inicial y así todas las veces en donde se da clic en responder, lo mejor sería responder a todos y en preferencias –> redacción desactivar la casilla* o bien seleccionar la casilla que dice: incluir la selección, si la hay si no, incluir todo el texto 

Revisando la cadena de estos correos, solo fueron dos mails que se adjuntaron de un total de ocho participantes de los cuales solo cinco han respondido, los reenvíos fueron tres, aunque en un solo correo están las respuestas de los cinco hay párrafos entre un correo y otro que donde solo hay dos o un reenvío, o sea, no es parejo. 

Esto debido a que el emisor principal se descarta en automático por el sistema, pero a la vez, es quien controla los demás mensajes. En este ejemplo, el texto la fuente es de 120 puntos y es del primer emisor quien, al reenviar el correo, la fuente se agranda, aunque sólo es el primer correo, está un tercero que envió como respuesta a uno de los miembros, pero con un tamaño de 80 puntos. 

Son textos largos, para escribir desde un celular, aunque claro, existe la opción de dictado. También en la parte de redacción está el menú para elegir aumentar el nivel de la cita e incluir adjuntos al responder, quiero pensar que es esta cuestión por la que el mail tiene el texto grande, aunque en la otra parte del mismo texto disminuye. 

El objetivo será llamar la atención para no perder de vista el porqué de este mensaje, porque de otra forma, parece una invitación forzada a no extraviarse en las demás respuestas, es de decir, lo que se “debería” de hacerse porque así lo dictan las reglas del lugar o bien, una manera de ampararse ante el mensaje que incomoda a los demás. 

Aunque, me gustaría pensar que es por la cuestión de las herramientas de comunicación porque digo, estamos entre profesionales.

AleskaHadaVerde

Imagen

¡No azoten la puerta!

Después de preguntar en la red ¿por qué a los vecinos les encantará azotar la puerta? Una respuesta me hizo recordar las puertas de todas las casas donde viví.

¿Esta será otra cosa que agradecer al zapatero (mi padre)? No azoten la portezuela, siempre nos decía mi padre al subir al coche.

A mi mente vino una cortina color verde botella mugrosa, lo que la hacía más oscura, unas florecillas rosas se apreciaban si la miraba más arriba. La puerta de fierro color verde pistache tenían un pasador y aldabas donde se ponía un candado, al igual que en la cocina solo que esa puerta era hechiza y de madera de color azul y con cortina semi transparente, era en la calle Carranza. Antes sobre esa misma calle solo que 4 casas antes tampoco había cortinas, las puertas blancas tenían pasador y se ponía candado, creo que era más seguro que una chapa que solo era la de la puerta principal.

En la casa de la calle Benito Juárez no había cortinas, eran tres cuartos divididos por paredes a los lados como una especie de corredor, la puerta no la recuerdo.

Cerrada San Francisco. Puertas de fierro color negro con vidrio dividida en cuatro, abrir y cerrar de puertas algo así como tres veces al día y bendito ruido de la cisterna.

En Nuevo México, también eran puertas mal hechas con tablas, aldabas en ambas caras de la puerta, cerrábamos con candados y las cortinas eran esas verdes botella ya deslavadas y las suplieron unas floreadas de color azul.

Francisco I. Madero: puerta con vidrio dividido en dos, chapa y pasador por dentro, con cortinas multicolor.

Privada San Francisco, puerta de fierro con chapa, sin cortina, así que la jalábamos con cuidado, no así los vecinos que disfrutaban de azotar sus puertas y la de la entrada al edificio. Ya dentro de casa cerrábamos la puerta y deteníamos el tirador para que cerrara sin tanto ruido. Las puertas de las recámaras y baño de fierro tenían pasador.

Carranza (otra vez) chapa y cortina de colores y semitransparente porque se encerraba el calor.

Chimalpopoca, puerta de fierro de esas pesadas de tantas manos de pintura, divida en cuatro dos vidrios con relieve, uno liso y una lámina,   con cortina ahora las transparentes no ayudaban mucho porque si se traslucía así que hicimos unas lisas.

La vivienda estaba en medio de un par de vecinos que les encantaba azotar puertas y más si nos veían por la ventana de la cocina, cosas de personas ordinarias. Cuando no estaba la dueña todos azotaban puertas, incluso ella daba el portón cuando entraba por la puerta principal, pero de pronto se asomaba para gritar que no azotáramos las puertas.

Miguel Hidalgo, muros donde todo se escucha, nueve torres, cinco departamentos por cada una y la mayoría azotan la puerta de su depto y además la reja que le antecede.

Entiendo que al tener la ventana abierta se azote, pero a las 2, 4, 6 de la mañana cuando salen por la prisa de ir a su trabajo y a eso le sumo el azotar la reja del estacionamiento y la puerta de la entrada de la unidad.

Después de esta reseña, creo que soy yo. En la oficina tampoco tolero que den el portazo, no hay necesidad.

En casa de pronto me pasa, que jalan la puerta y ¡zas! O sea, solo la jalan y ya, pero ese sonido me levanta los pelos, sobre todo cuando se levantan al baño de madrugada, ruido del picaporte, luego el ¡zas! al cerrar la puerta del baño y después de la recámara…

Me pregunto: ¿es necesario tanto ruido?

¿Anunciar que se entra o se sale?

Que claro, si es una forma de sacar eso que les molesta, estoy de acuerdo, pero piensen en los demás.

Y quiero que quede constancia de que no es neurosis de confinamiento.

AleskaHadaVerde

#Cuarentena2020

 

Observaciones en tiempo de crisis

Cuarentena: dejen de verla como un encierro, es parte de las recomendaciones para salvaguardar la salud, tampoco menos romanticen el convivio con la familia, no es a ‘huerzas’, es mejor cohabitar con respeto y tolerancia.

Somos personas, individuos, cada uno tiene un estilo de vida y ese no se cambia de un día para otro, ni con todo el putoamor del mundo, mucho menos el de un otro que pretende cambiarlo para su beneficio, la contingencia tampoco es para aprovechar y querer vivir en esta cuarentena lo que vivirán después, claro si cumplen con las medidas sugeridas para no contagiarse.

Falta mucha cultura de prevención en México, se abusa del ser bien valientes, (vale madres), sí, a algunos la cuestión económica los merma, hasta los que gozan de un salario, algunos dependen de una persona el dueño que es la “empresa” y si no hay clientes, no hay ingresos.

Se ahorra para emergencias, mas no se prevén las contingencias, y hablando de eso, ¿cuántos de ustedes tienen un plan para su vejez?

Quédate en casa, pensemos en aquellos que solo tienen un día para descanzar; el día domingo es su día de libertad, de hacer las compras en el súper, para algunos esta es su única salida quincenal o mensual ‘en familia’, en donde los supermercados dan probaditas de todo, para algnos representa todo un festín.

Dejen de ver en el otro los errores o faltas que comete, de desacreditar aquello que ideó para pasar la cuarentena, cada quien la vive a su modo, como puede, con lo que tiene, por favor respeten su labor y sus creencias.

A los que la ansiedad es su ‘eterna compañera’, algunos porque la eligieron como forma de cubrir sentimientos, porque no saben qué hacer ante tanta angustia, porque están cansados de escuchar un “ya vas a empezar de nuevo con tus cosas” o “ahora qué te pasa”, no todos saben pedir ayuda, ni tienen forma de pagar una consulta psicológica, muchos de ellos siempre han apechugado y prefieren callar para evitar que lo juzguen. Los servicios públicos de salud mental, no siempre ofrecen lo que un paciente espera de un tratamiento y por ello no continuan el tratammiento.

Empatía es la palabra, pero no todos la tienen o practican, no se puede ser empático cuando no se sabe expresar lo que siente dentro, menos cuando se es intransigente consigo mismo, cuando no se percibe ni a sí mismo como ser humano, cuando no se tiene el conocimiento de la propia mente. La empatía tampoco puede exigirse, solo el respeto por uno mismo y por el otro.

La falta de valores es lo que nos tiene en este punto, de no tener esta identificación con el otro.

Y a todo esto:

¿Qué es lo que usted está haciendo en este momento para prevenir el contagio viral?

¿Qué es lo que está haciendo por su salud mental?

AleskaHadaVerde

Recuerdos e inhabilidad social

El ‘Zapatero’ no era sociable y quienes le conocían dirán que no es cierto, era amable, sonriente de pronto le salía lo comediante y decía algunos chascarrillos, aunque no le gustaban los chistes, otros estaba con su jeta, bueno creo que esa la guardaba para cuando ya se lo estaba cargando el payaso.

Fueron contadas las ocasiones en que nos llevó a fiestas de los hijos de sus pocos amigos, de esos amigos de verdad, no de esos traga cuando hay. En ese entonces, bueno, aun en algunas colonias de este México se sigue la maldita “tradición” de empedarse en las fiestas infantiles, los medio decentes esperan a que hayan ido los niños, en fin. Sí le gustaba convivir con sus amigos, con algunos familiares, no era de reunirnos cada semana, la verdad no recuerdo la frecuencia pero, ahora que lo escribo y con conciencia plena puedo decir así también soy yo, hacer lo mismo cada bendita semana de reunirse en casa de algún familiar y hacer la carnita asada y esas cosas que ahora se estilan.

Me llega el recuerdo de las pocas reuniones a las que le era fiel, como cuando íbamos al desierto de los leones con el tío Polo, no sé si hacía una excepción pero sé que se la pasaba muy bien,  nos llevaba a Toluca con el Tío Bardo o la tía Patrocionia, a la playa o al rancho en los cerritos, éramos muy niños.

Lo que sí es que preparaba una comilona los domingos que estaba de buen humor, ya fuera unas tripas que hasta el cebo podrías lamer u otra carne, chispas solo recuerdo las tripas. La SraBonita le ayudaba a preparar las otras salsas, él hacía la suya con tomatillo y chiles serranos o de árbol verde asados al comal y en molcajete, su carne asada que previamente secaba al sol no sin antes haberla marinado en jugo de naranja, bistec, longaniza, nopales, cebollas todo al comal. Eran días de gloria, de comer hasta hartarse. Toda la casa olía a manteca de esa buena, no la requemada que ahora usan.

Pero porqué me llegó este recuerdo… creo por esta parte del convivir, de la inhabilidad social que ahora se ha hecho más visible para mí, por los talleres que tomo, de esto de practicar para escribir bien, el leer y leer en la licenciatura, quizás la terapia está haciendo lo suyo y se están abriendo los archiveros o porque tendremos una reunión el fin de semana con los primos por parte de la familia paterna hace años que nos dejamos de frecuentar, porque ellos conocieron a mi padre, porque sé que será tema de alguna conversación, de mi parte, espero que no se me terminen los temas y tenga que recurrir al ‘Zapatero’ para que me salve.

No, no soy como mi padre, no soy mi padre, me dejó tantas cosas que aun sigo desmenuzando ese mundo que dejó así nomás, parece que le escucho “aquí no divierten nada, me voy”.

 

 

Bajé afligida del microbús

En el tercer transporte de regreso a casa iba sentada alerta a todo lo que subiera al microbús, un chico con audífonos que venía cerca del conductor movía su cabeza al compás de lo que su celular sonaba, con cara de fastidio mira el celular y contesta una llamada… era inevitable no escucharle, siempre se alza la voz al llevar audífonos.

Con una voz apesadumbrada contestaba a lo que supuse es su novia:

“no manches, vengo en el pinche transporte y de pie, todo el día estuve parado en la isla y no inventes no esto y de humor todo el día metido en ese puto trabajo de mierda, no sabes cómo es…

bueno sí también pero no se compara con el mío…

ay sí yo también te quiero ver te extraño mucho y el domingo que nos vimos…

ah sí el lunes, ¡mira! ¡Ves! Ya ni sé qué día vivo, te digo que esta de la verch y luego para la chingaderita que pagan o sea, no es posible que tenga que sufrir todo esto…

y luego para colmo me estoy quedando sin datos es que no sabes, o sea, pinche gente porqué acepta planes de datos tan limitados, o sea nos toca como de a cinco megas por cabeza y luego estos cuates con los que vivo no tienen un internet normal y no manches yo no voy a pagar por más ya no voy a ver nada en casa así que mándame msg o me llamas porque no voy a seguir gastando…

bueno, no eres tú claro que te extraño, pero entiéndeme, es más mira, me invito fulano a la fiesta de XV de su sobrina y él me cae muy buen, algo puede salir de allí y a la sobrina le caí muy bien porque le ayude en unas cosas entonces tengo que fomentar esa amistad ya sabes pero putamadre! Es el mismo día de la comida de navidad de los de la isla y ni modo que no vaya o sea también quiero ir porque pues tengo que ir y o sea no creas que está chico me siento bien comprometido, pero también bien presionado no puedo con todo no mams y además ya no tengo tanto en la despensa estos cuates ni invitan nada y yo tengo que gastar mi comida, esto no es vida sino fuera por ti…

si bebé lo sé, pero tu también entiéndeme no puedo con todo, o sea si te voy a ver ahorita me quedo sin el pasaje de regreso o no podré comer…

ay sí pero ni modo de que siempre que te voy a ver me traiga algo para la semana tampoco está chido o sea sí me ayuda pero no inventes…

no puede ser o sea que puta vida, nada se puede, todo está caro hace tres meses que no puedo comprarme ni un par de tenis y luego tu te pones intensa o sea, todos me presionan…. Pues sí, pero se supone que tú me debes calmar no presionar, neta que estoy a dos de renunciar al puto trabajo, pero y los otros también están bien culeros y…

nel ya te dije que no voy a regresar a ese hasta que me pidan perdón, o sea, si lo necesito, pero también tengo dignidad, me cae que es estúpido que me lo digas zutana ni parece que me quisieras…

nel me voy a mi casa a ver si alguien ya compró jabón para lavar mi ropa es que no manches yo lo compré la otra vez y nadie quiere poner.

¡ah! y no te dije que quieren hacer intercambio y tampoco me alcanza o sea te digo que puto trabajo de mierda no me alcanza para nada ni sé porque estoy allí y mejor ni lo pienso porque neta veo a ver quién me invita un trago porque neta que ya no puedo…

nel ya te dije que no me conviene ir a tu casa…

neta si te vas a poner así mejor ya no te voy a llamar (sollozo) eres mi novia y me tienes que apoyar como yo lo hago cuando tu tienes pedos”.

 

Pienso en todo y en nada, ¡cuánta presión! para el chico,  entre el miserable sueldo que tiene, la presión por ser diciembre donde todos se tienen que amar y limar aspereza y etc., una novia que sí le “aguanta” pero que no se pone en su lugar de ser sufriente, en vivir independientemente de sus padres, pero dependiente de los compañeros de cuarto. En una ciudad que el costo en verdad no deja independizarse bien, así sin pedirle a nadie y menos en un departamento si acaso una viviendita, claro entre más lejos más barato, perder la vida en el traslado tampoco está lindo, no es nada tentador, será por eso que ahora los chicos les cuesta más trabajo salir de casa de los padres, sí es la comodidad, y la realidad, es que no alcanza y menos si se trabaja honradamente.

AleskaHadaVerde
diciembre 2019

Declaración de amor

En la misión de hoy (acompañamiento terapéutico) fuimos al cine a ver;  “Conoces a Tomás” -el tema central es el autismo- la disfruté, mientras echaba ojo a la misión (había que estar alerta por si había que aquietar).
Enamorarme no es la palabra pero algo así fue con el personaje de Christopher -Alan Estrada- y la excelente actuación de Hoze Meléndez -Tomás-
Durante la película, el tono de voz que tiene Christopher la he escuchado de un hermosísimo amigo que con gusto le lameria la axila izquierda porque él es así y otras tantas monerías, también ví a otro hermosote amigo, quizá la facha no muestre lo que traen dentro y qué bueno porque abusarían más de esas bellísimas almas.
A ambos dos les declaro mi amor desde mis tripas, desde mi corabeza, les amo par de hermosos cabrones, los adoro, sí ADORO y les lameria el alma si pudiera.
Gracias Vida por esta labor en la que pronto cumpliré 27 años, gracias a todos los que han sido mis maestros-guías-mentores-compañeros-amigos.
#AleskaMujerDeHuidaGarante

Deprimido y desanimado

Contemplo los estragos de una depresión de 6 años, en los ojos tristes del impaciente y me genera ansiedad, se hacen nudo mis tripas… sé que sigo siendo humana.

Escuchar su fatigada voz, la respiración corta, muy corta, desalentada, alzar la cabeza con impotencia, buscando en el techo algo que le motive, examinar en mi cara, en mis ojos algo que le dé esa seguridad, la evidencia de que esto que explico es parte de mi trabajo, que le transmito esto que aprendí a hacer.

Cómo infundir la confianza, el aliento de que estará bien si confía en él, en nosotros, cómo hacerles sentir esa tranquilidad después de que han sido defraudados varias veces; convalidar que esta puede ser la última vez que se sientan así porque lo he visto, lo tengo registrado, que no le estamos sobando el padecimiento.

Guarda silencio y su cuerpo abatido gira hacia mí, marco distancia en este espacio impuesto entre paciente y coTerapeuta porque va en contra de las reglas estrechar físicamente, me mira angustiado, le observo contenido, benditos escritorios, me mira exhausto: “intentaré pensar porque también quiero ayudar y desde aquí no puedo y no es por mi ¿lo entiende verdad?”, asiento con la cabeza y digo de acuerdo, se despide desde la puerta de salida; “mañana le llamaré”.

AleskaMujerDeHuidaGarante

Imagen

Notas de campo -coTerapia-

Diapositiva1

Imagen

Soy un humano

Estudié en un instituto militar donde los alumnos solo éramos mujeres, con profesoras que tenían un grado militar, los hombres que trabajaban en el plantel eran dos supervisores con grado de General y el otro Coronel; el maestro de piano, el de canto y el de instrumentos, siempre había soldados dando mantenimiento a la escuela; se dirigían hacia nosotras como señoritas, las pocas actividades cívicas las compartíamos con otros oficiales y cadetes, nos hablaban en plural como ciudadanos que somos; los documentos dicen “el C.” (el ciudadano)…

A propósito del dibujo, hasta hoy -1 de agosto-, no me causa un nada que me llamen o se dirijan a mí en masculino, o el que no me incluyan en una plática, mencionándome como mujer, como ella… no me siento invisibilizada, ni hecha a un lado.

En este mundo de la psique y otros temas como el espiritual, sé que soy un ser humano, una persona, una entidad, escuchando un podcasts decían que ‘el género puede llegar a ser un lastre’ y sí, esa es mi percepción.

Mi guía y mi supervisor dirían que como crecí en una infraCultura –esto es mío– machista, misógina, de mujeres sumisas, abnegadas, sometidas… en donde quizá, fui invisibilizada, cosificada, ignorada…. y estoy habituada a ello por eso no me causa ruido, además de que mi pensar es masculino y por lo tanto, no se siente ofendido.

Ahora con esta cultura de lo inmediato, de la tecnología, de lo cada vez menos humano, se abusa del chiste, ahora llamados memes en alusión al lenguaje de exclusión.

Me niego a caer ‘más abajo’ a que me suceda un algo como para ‘recapacitar’ y sí entonces, apoyar esto del ‘Lenguaje Incluyente no discriminatorio y no sexista’ es harto complicado hablar y escribir pensando en no ofender o herir susceptibilidades, me ha pasado con los animales, para mi todos son perros, gatos, pericos, pájaros, hay diferencia entre una vaca y un buey, un burro y una mula, aunque estas son cruza de caballo y burro pero creen que es la ‘novia’ del burro, que lindo perrito, es perrita me corrigen con cierto fastidio.

Al principio usamos la arroba @ pero es femenina así que no juega, eso defendieron los lingüistas (ay! Arrigo Cohen haces falta), ahora se usan la X, que es medianamente aceptado… si me dieran a elegir;  prefiero que se utilicen los paréntesis para eso de los géneros, pero a decir las, los, ellas, ellos…

Es tanta la tecnología y tan pocos los valores que quedan, que creo que la técnica-ciencia esta la que nos está excluyendo a nosotros, las personas.

AleskaHadaVerde

 

Imagen

Ante una crisis

Cuando se sienta enojado, triste, ansioso o todo junto… mande todo a la chingada; tanto física como emocionalmente; y antes de salir, deténgase y mire a su alrededor, qué hay, quienes están… anote en un papel todo lo que mira, lo que escucha, los olores que perciba; después, aléjese de todos, si le es posible váyase al campo, al parque, un lugar donde el sol caliente su lomito, ahora que si el mal sentir es casi intolerable, váyase a un hotel, o un lugar donde nadie lo moleste con preguntas incómodas, de esas que tan obvias que rayan en lo pendejo…

Apague el celular
Disfrute de usted, no, no trate de disfrutarse, ¡disfrútese! así como esté, como se sienta, ande; vaya a comer eso que tanto le agrada y cómalo en exceso hasta llenarse, o si puede hartarse y de una caminata para bajar la panza, después vaya y duerma con usted mismo, del lado derecho por aquello del atracón; mañana será otro día.

¿Que qué? ¿Que la ansiedad no lo deja?
Ese no se qué que qué se yo, ¿lo persigue? entonces camine, camine y camine, despacio, nadie lo espera, nadie le presiona para que esté en un lugar, solo camine por caminar, no hay un objetivo en especifico, no hay un lugar para llegar, simplemente camine.

Cuando se sienta cansado siéntese de forma cómoda, donde pueda descalzar sus pies y dese un masaje con ambas manos, ah rico, ahora huela sus manos y diga gracias.

¿Está listo?
Ahora viene el trabajo de usted para usted con usted.
Regrese al lugar de donde salió para despejarse, si alguien lo recibe y le diga: ¿porqué huiste? Conteste salí a respirar y si le ponen jeta… mmm es más, no permita que nadie le diga un algo, solo diga: “después hablaré contigo; gracias” si la muina regresa y no puede hablar sin expresar un enojo, dígalo con la señal de guardar silencio –su dedo indice sobre sus labios– eso bastará y si no le permiten eso, entonces sí exhale con todo ese fastidio, que lo tiene harto, cansado y gruña, es más haga una garras con sus manos y diga grr.

Sigamos.
Ordene el área donde estaba cuando la crisis, si alguien lo hizo por usted agradezca.
Observe, mire, ob-ser-ve:
¿Qué mira?
¿Qué hay; quiénes están allí?
¿Cómo se siente en ese momento? Respire hondo antes de contestar; bien, regular, le empiezan a sudar las manos, las tripas le brincan, como que se le quiere despertar la ansiedad o la angustia… este es el momento de sacar esa lista que hizo antes de salir.
¿Le falta algo en su lista?
¿Hay algo nuevo?

Ahora ¿cómo se siente?, bien; no cambio nada su sentir, un poco mejor quizá… bueno, cotejemos la lista, ¿Falta algo, alguien; cómo se siente con ello?
¿Quién sobra y cómo se siente con ello?
¿Quién o qué de sus faltantes o sobrantes le genera ansiedad, enojo o le hace fruncir el ceño o de plano hace cara de iugg porque además de leer el nombre de una persona o una mascota; esta sigue allí?

Si es una cosa y no la ocupa véndala, le diría que la tire pero hay que capitalizar todo lo capitalizable. Ahora que si es una persona, vaya por su cartera e invítela a tomar un café en un lugar neutral, manifiéstele que solo necesita que le escuche y hable… después dialoguen.

¿Sabía que muchas veces eso que nos enferma –y muchas veces duerme a su lado– es porque no nos damos el tiempo de aclarar con ese alguien lo que nos molesta?

Que se van acumulando los ‘detallitos’ de eso que no le gusta pero que por “llevar la fiesta en paz” apechuga y no dice nada; o cree que porque le hace jetas el otro va a entender la indirecta. Pues no, nadie da por entendido nada a menos que lo exprese, o sea, tiene qué decírselo, manifestarlo.

Así es como funciona la relación con el compañero de trabajo, de vida, con la familia.

Sonríe solo porque si
AndarConSentido   Expresso Café
AleskaHadaVerde

 

 

Nube de etiquetas